GEOTERMIA
El subsuelo puede utilizarse como fuente de calor o de frío y como depósito de energía térmica. Debido a su gran volumen de explotación y a la uniformidad del nivel de temperatura, dicho subsuelo es adecuado para muchas aplicaciones en el área de las bajas temperaturas.
El calor ambiental y el calor de la tierra procedentes del subsuelo se captan a través de intercambiadores geotérmicos horizontales o verticales, o mediante el bombeo de aguas subterráneas, y se emplean para calefacción (principalmente a través de bombas de calor). Además de para calefacción, este tipo de instalaciones de bombas de calor pueden emplearse también para la refrigeración de espacios. En algunas instalaciones se explota ya una refrigeración directa a partir del subsuelo en verano, sin el empleo de bombas de calor.